En La Galería Uffizi, en Florencia, es el museo del Renacimiento por excelencia. Acá están algunas de las obras más importantes de Botticelli, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, Caravaggioy Giotto, además de muchos artistas más.
No es un museo gigante, pero sí intenso, y puede ser abrumador si no vas con una idea clara de qué ver. Por eso, esta guía te contamos qué ver en la Galería Uffizi en 2 horas, para ayudarte a recorrerlo sin marearte, siguiendo una selección equilibrada de obras imprescindibles.
👉 Si querés orientarte rápido en la ciudad y entender mejor su historia, vale muchísimo la pena hacer un free tour por Florencia. En dos horas y media recorrés los puntos esenciales.
📌 Datos prácticos para visitar la Galería Uffizi
👉 Dirección
Piazzale degli Uffizi 6, Florencia.
🚌 Cómo llegar
A pie: a solo 2 minutos del Ponte Vecchio.
Bus: líneas C1 y C3 (parada cercana: Galleria degli Uffizi).
⏰ Horarios
Abierto de 8:15 a 18:30.
❌ Cerrado los lunes.
Último ingreso: 17:30.
💶 Entradas
Precio general: varía según temporada (alta/baja).
💡 La entrada combinada Tour por Florencia + Uffizi + Accademia suele ser la opción más conveniente si vas a visitar varios lugares.
También está incluida en la Firenze Card.
⚠️ Es indispensable reservar en la Galería Uffizi con anticipación.
👉 Otra opción es que hagas una visita guiada por los Uffizi. En ese caso, un guía especializado te acompaña en un recorrido ágil y ordenado, ideal para comprender las obras clave sin perderte en el recorrido.
Qué ver en la Galería Uffizi: 25 obras imprescindibles
Trecento y Quattrocento temprano (Salas 2–8)
En este sector comienza el viaje por el nacimiento de la pintura italiana: del estilo medieval bizantino hacia una representación más naturalista, humana y tridimensional.
1- Cimabue – Maestà di Santa Trinita (Sala 2)
Un panel monumental que todavía conserva la rigidez bizantina: fondos dorados, figuras hieráticas. Es clave porque muestra el “antes” del gran cambio artístico.
2- Duccio – Maestà Rucellai (Sala 2)
Esta obra es similar en estilo a Cimabue, pero con una composición más elegante y refinada. De esta manera, marca el cierre de la tradición medieval y el inicio de narrativas más delicadas y expresivas.
3- Giotto – Madonna di Ognissanti (Sala 2)
La revolución. Giotto introduce volumen, peso y emociones reales: las figuras ocupan espacio, tienen sombras y parecen vivas. Es el punto de inflexión que abre definitivamente el camino al Renacimiento.

4- Simone Martini y Lippo Memmi – Anunciación (Sala 3)
Esta obra es un ícono del gótico internacional: líneas fluidas, elegancia extrema y un uso del oro que potencia el dramatismo de la escena. Un contraste perfecto con el realismo de Giotto.
5- Gentile da Fabriano – Adoración de los Reyes Magos (Sala 7)
La obra maestra del gótico internacional. Abundante en detalles, lujo y movimiento: telas brocadas, animales exóticos y colores vibrantes. Es una especie de miniatura monumental que parece brillar desde adentro.
6- Paolo Uccello – Batalla de San Romano (Sala 7)
Uccello es famoso por su uso obsesivo de la perspectiva geométrica: hay lanzas, armaduras y caballos que se organizan como si fueran piezas de un tablero. Un experimento clave para el avance técnico del siglo XV.

Quattrocento florentino (Salas 10–15)
7- Filippo Lippi – Madonna y Niño con dos ángeles (Sala 10)
Con esta obra estamos ante una de las vírgenes más emblemáticas del Renacimiento florentino. La ternura de las miradas y la naturalidad de los gestos muestran el cambio hacia una pintura más humana y cercana.
8- Piero della Francesca – Díptico de los Duques de Urbino (Sala 9/10)
Retratos icónicos por su precisión matemática y su uso del color. El perfil severo de Federico da Montefeltro es uno de los más reconocibles del arte occidental. Al abrirse, el díptico revela una compleja alegoría del poder y la virtud.

9- Verrocchio – Bautismo de Cristo (Sala 15)
El ángel de la izquierda fue pintado por el joven Leonardo da Vinci, y la diferencia es evidente: mayor suavidad, volumen y naturalismo. Una obra clave que muestra el relevo entre dos generaciones de artistas.
10- Sandro Botticelli – El nacimiento de Venus (Sala 10 / 14)
La estrella absoluta que tenés que ver en la Galería Uffizi. Elegancia, mito y poesía en una sola imagen. Su Venus es una de las figuras más reproducidas de la historia del arte.
11- Sandro Botticelli – La Primavera (Sala 10 / 14)
También de Botticelli, esta obra es un jardín simbólico lleno de dioses, flores y alegorías del amor. Cada figura tiene un significado propio y la obra sigue generando interpretaciones siglos después.
12- Sandro Botticelli – La adoración de los Reyes Magos (Sala 15)
Una composición dinámica y teatral, con retratos de la familia Médici integrados en la escena bíblica. Un Botticelli más narrativo, donde el movimiento y los gestos cobran protagonismo.
13- Leonardo da Vinci – La Anunciación (Sala 15)
Una obra temprana de Leonardo, pero ya revolucionaria: paisaje atmosférico, estudio de la naturaleza y alas pintadas con precisión casi científica. Un claro ejemplo de cómo transformó la pintura religiosa.

Alto Renacimiento y Manierismo (Salas 35–38)
14- Miguel Ángel – Tondo Doni (Sala 35)
La única pintura sobre tabla completamente atribuida a Miguel Ángel. Colores intensos, anatomías escultóricas y una composición en espiral que rompe con el equilibrio clásico y anticipa el manierismo. Una obra absolutamente obligatoria que tenés que ver en la Galería Uffizi.

15- Rafael – Madonna del Jilguero (Sala 35)
Una de las Vírgenes más armoniosas de Rafael. Poses suaves, composición geométrica perfecta y una serenidad que define al Alto Renacimiento. El jilguero, símbolo de la Pasión de Cristo, aporta una lectura simbólica sutil.

16- Andrea del Sarto – Sagrada Familia (Sala 35–36)
Del Sarto combina la claridad renacentista con un uso del color casi aterciopelado. Sus figuras son elegantes, serenas y perfectamente modeladas. Una obra puente hacia el manierismo.
17- Pontormo – Retrato de Cosme I de Médici joven (Sala 38)
Retrato temprano del futuro Gran Duque de Toscana. Pontormo rompe con la tradición: colores fríos, rasgos estilizados y una atmósfera levemente inquietante. Un retrato político con una identidad muy personal.
18- Bronzino – Retrato de Eleonora de Toledo y su hijo (Sala 38)
Ícono absoluto del manierismo florentino. Elegancia aristocrática, frialdad calculada y una precisión casi escultórica. El vestido bordado de Eleonora es tan protagonista como los personajes y comunica poder, riqueza y estatus. Es otra de las obras obligatorias que tenés que ver en la Galería Uffizi.

Venecianos, Barroco y escuelas europeas (Salas 42–90)
19- Tiziano – La Venus de Urbino (Sala 83)
Una de las obras más influyentes de la pintura veneciana y del desnudo femenino en la historia del arte. En esta obra, Tiziano construye una figura sensual e íntima a partir de capas de color y veladuras luminosas. A partir de entonces, su postura se convirtió en modelo para innumerables “venus recostadas”, desde el Renacimiento hasta Manet.

20- Parmigianino – La Madonna del cuello largo (Sala 83)
El manierismo en su máxima expresión: proporciones alargadas, elegancia artificiosa y una composición que desconcierta a propósito. Una obra rara y fascinante, perfecta para entender el arte del siglo XVI.
21- Caravaggio – Baco (Sala 90)
Un retrato sorprendentemente humano del dios del vino. Caravaggio combina luz dramática, realismo extremo y una puesta en escena teatral. Así, el modelo parece más un joven romano que un dios, lo que refuerza el carácter provocador y moderno del artista.

22- Caravaggio – Medusa (Sala 90)
Pintada sobre un escudo ceremonial, esta obra captura el instante exacto de la decapitación de Medusa. El grito congelado, la mirada desorbitada y las serpientes en movimiento generan una imagen de enorme impacto visual. Es por esto que se considera una de las obras más intensas y memorables del museo.
23- Artemisia Gentileschi – Judith decapitando a Holofernes (Sala 90)
Una escena poderosa, violenta y extraordinariamente compuesta. Artemisia lleva el claroscuro caravaggista a su punto más intenso, con una Judith decidida y real. Es una de las obras más fuertes del museo y una obra clave del Barroco italiano. Otro imprescindible que tenés que ver en la Galería Uffizi.
24- Rubens – Los cuatro filósofos (Sala 83–84)
Retrato grupal intelectual y emotivo. Rubens combina profundidad intelectual con calidez humana. Tambien el uso del color y la composición equilibrada muestran lo mejor de la escuela flamenca.
25- Rembrandt – Autorretrato (Sala 90)
Uno de sus últimos autorretratos. En esta obra, la pincelada suelta, la luz envolvente y la mirada introspectiva transmiten una profunda humanidad. En este sentido, más que un retrato, es una reflexión sobre el paso del tiempo y el oficio del pintor.

La terraza panorámica de la Galería Uffizi
Antes de terminar la visita, subí a la Terrazza dei Uffizi, al café ubicado en el último piso del museo. Más allá de si te sentás a tomar algo o no, vale totalmente la pena acercarte por las vistas privilegiadas al Palazzo Vecchio, la Piazza della Signoria y los techos de Florencia.
Después de este recorrido intenso es uno de esos rincones ideales para hacer una pausa, respirar y mirar la ciudad. Una postal perfecta para cerrar la visita a la Galería Uffizi.

Consejos prácticos para visitar la Galería Uffizi
¿Se puede recorrer la Galería Uffizi en 2 horas?
Sí, es posible recorrer la Galería Uffizi en 2 horas, siempre que sigas un recorrido optimizado y tengas claro qué obras priorizar. El museo no es enorme, pero la densidad de obras maestras puede resultar abrumadora si intentás verlo todo.
Así, con una selección bien pensada, podés disfrutar de las piezas imprescindibles del Renacimiento sin agotarte.
Cómo administrar el tiempo dentro de la Galería Uffizi
Para aprovechar al máximo una visita de 2 horas:
- Antes de empezar, entrá con entrada reservada para evitar filas y pérdidas de tiempo.
- Ya dentro del museo, avanzá de forma cronológica.
- Dedicá 3 a 5 minutos a las obras clave y menos tiempo al resto.
- Por último, hacé una pausa breve en la Terrazza dei Uffizi solo al final del recorrido.
-
Evitá leer todas las carteles: es mejor entender bien pocas obras que ver muchas sin contexto.
👉 Si es tu primera vez, una visita guiada te puede ayudar a aprovechar aún más el tiempo y entender lo esencial sin dispersarte.
Cómo combinar la Galería Uffizi con otros museos de Florencia
La visita al Uffizi también se complementa muy bien con otros grandes museos de la ciudad:
- Palazzo Pitti: ideal para continuar el recorrido artístico del Renacimiento y sumar los Jardines de Boboli para un descanso al aire libre.
- Galleria dell’Accademia: perfecta para combinar en otro momento del día y ver el David de Miguel Ángel, una de las esculturas más importantes del mundo. También podés optar por comprar las entradas combinadas con visitas guiadas.
👉 Si vas a visitar varios museos, la Firenze Card puede ser una buena opción para optimizar tiempo y entradas.
La Galería Uffizi no es solo uno de los museos más importantes de Florencia, sino una de las visitas imprescindibles del arte occidental. Con un recorrido bien planificado, es posible disfrutar sus principales obras sin agotarte y entender por qué esta ciudad fue el corazón del Renacimiento.
El free tour por la Florencia de los Médici es el complemento ideal para entender la ciudad más allá de sus monumentos.
👉 Si querés seguir explorando Florencia, te puede interesar:
• Qué ver en Florencia en 3 días
• Qué ver cerca de Florencia
• Firenze Card ¿Conviene comprarla?





