De Luxor a Aswan. Recorrido por Egipto (parte 2)

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Esta es la segunda parte de nuestro recorrido por Egipto, la primera se la dedicamos a El Cairo por ser la capital, por tener además el complejo de Gizah, la mezquita de Alabastro y por ser el corazón del Egipto moderno. Pero a la hora de buscar la esencia histórica, el poder de las dinastías faraónicas, tenemos que adentrarnos en el Valle del Nilo. Por eso, en esta segunda parte vamos de Luxor a Aswan, para conocer el Valle de los Reyes, Karnak, Deir el- Bahari, Edfu, Kom Ombo, Abu Simbel y el templo de Philae.

Recorrido de Luxor a Aswan

1. Luxor, Valle de los Reyes y Karnak 

Comenzamos el recorrido de Luxor a Aswan volando desde El Cairo (la antigua Tebas, como la llamaban los griegos) a Luxor. Este tramo lo podés hacer por Egyptair.

Son unos 700 kilómetros de distancia. En el vuelo vas a poder ver cómo los márgenes del desierto limitan con la franja verde del Valle del Nilo. Tiene solo 19 kilómetros de ancho y representa apenas el siete por ciento del territorio egipcio, pero aporta lo esencial que consumen los casi 99 millones de egipcios.

Llegamos la noche del fin del Ramadam e hicimos un paseo en carroza por las calles de esta ciudad. El Ramadam es la fiesta del ayuno musulmana y el festejo era total, con fuegos de artificio mezclados con las llamadas al rezo, la alegría de la gente y su amabilidad.

Valle de los Reyes

Una vez en la ciudad, podés comenzar tu recorrido de Luxor a Aswuan con el Valle de los Reyes. Lo más recomendable es que salgas muy temprano, porque en Egipto todo hay que hacerlo lo más temprano posible. Sobretodo si es verano, como en nuestro caso… una faluca nos cruzó el río Nilo y un bus nos llevo al Valle de los Reyes.

Es una de las reservas arqueológicas mas grandes del planeta, una necrópolis de uso exclusivo de los faraones.

CONSEJO: llevá un pañuelo lo más liviano, blanco y grande posible. Lo vas a necesitar mojado, para mitigar el momento de las altas temperaturas.

El valle esta situado al pie del monte El-Qurn, una montaña que, según el primer faraón del “Imperio Nuevo” (Dinastías 17 a 19) Amosis l, tenia la forma sagrada de la pirámide.

De Luxor a Aswuan

Entre reinas, príncipes y princesas, nobles privilegiados y algunas mascotas de Amenofis II, el valle alberga unas 65 tumbas (las descubiertas hasta hoy).

Templo de Tutankamon

Pero sin duda las más famosa es la de Tutankamon que, a pesar de ser un rey “menor”, por la poca importancia de su gobierno y el escaso tiempo de su mandato, fue una tumba que no había sido saqueada y conservaba sus tesoros.

Seguramente oíste hablar alguna vez de “la maldición de Tutankamon” que causó la muerte de todos los exploradores. Estas muertes, en realidad, no fueron causadas por ninguna maldición, sino por los gases que se liberaron con la apertura de la tumba, esporas de hongos microscópicos, producto de la putrefacción de alimentos.

 

Templo de Luxor

Desde el Valle de los Reyes podés continuar con el Templo de Luxor, del otro lado del Nilo.

El Templo de Luxor fue construido por Amenophis III y ampliado por Ramses II. Se trata del único Templo que posee monumentos de las era faraónica, grecorromana, copta y musulmana. La construcción del templo como lo vemos hoy llevo mas de 2.000 años

De Luxor a Aswan

De los dos obeliscos que había en la entrada de Luxor, queda solo uno. El Sultán Mohamed Ali, le dio el otro a su “amigo” Carlos X de Francia y este lo emplazó en la Place de la Concorde en París.

El segundo obelisco también había sido regalado, pero nunca fue retirado por el rey. Recién en 1981 François Mitterrand le “devolvió” el segundo obelisco al estado egipcio.

El recorrido de éste templo se inicia con los obeliscos. Detrás están los pilonos con los colosos, las estatuas sedentes de Ramsés II.

Desde acá se inicia una secuencia de ámbitos sagrados: entras al patio peristilo, seguís con la columnata procesional de Amenhotep III, el segundo patio peristilo de Amenhotep III, la sala hipóstila y, por último, llegás al santuario.

 

 

Luxor estaba estrechamente vinculado con Karnak, a través de una avenida flanqueada por esfinges. Durante la celebración del Año Nuevo la imagen de Amón salía de su recinto de Karnak para visitar el templo de Luxor.

Templo de Karnak

El Templo de Karnak es el más grande del mundo dedicado a un solo dios. Exhibe monumentos que datan desde el Imperio Medio (s.XXI a.C.), hasta la época de los romanos (s.VII d.C.).

El templo-ciudad incluye una gran cantidad de recintos y capillas. Entre estos, se destaca la sala hipóstila, también conocida como “el bosque de piedra”.

Tanto el Valle de los Reyes como los templos de Luxor y Karnak los podés visitar el mismo día. Saliendo muy temprano.

2. Deir el- Bahari

El segundo día de tu recorrido de Luxor a Aswan lo podés dedicar a Deir-el-Bahari, donde está el complejo funerario dedicado a la Reina Hatshepsut, que está emplazado en un grandioso valle de rocas imponentes.

Se accede a través de una impresionante rampa de 36 metros de ancho rodeada de esfinges que termina en un primer gran patio.

Desde este patio comienza una segunda rampa que lleva a un segundo patio. A los lados  hay varias capillas. Al sur está la de Tutmosis I, que tiene una cámara de ofrendas de la reina excavada en la roca, y del lado norte están las salas dedicas a Ra, Amon y Amonet.

De Luxor a Aswan

Después de subir la tercera rampa, vas a llegar a la última estancia del templo, el santuario, que tiene tres salas con nichos para colocar objetos de culto.

La primera alberga la barca sagrada y la segunda estaba destinada a las ofrendas de la reina. Acá vas a ver algunas decoraciones como la de Tutmosis III y Neferura haciendo ofrendas a Tutmosis I y II y a la reina Ahmes Nefertari.

La tercera sala fue excavada en la roca por Ptolomeo VIII Evérgetes II y está consagrada al culto de funcionarios divinizados como Amenhotep (Hijo de Hapu)  e Imhotep. Este último fue un destacado sabio, médico, astrónomo, y el primer arquitecto e ingeniero conocido en la historia.

3. El templo de Horus en Edfu

A 110 km de Luxor, a mitad de camino de Luxor a Aswan, vas a encontrar este templo que impresiona por su magnífico estado de conservación. Es que estuvo “enterrado” en arena por varios siglos.

Está dedicado a Horus, dios de la guerra, la caza y representante de la realeza en el cielo. También se lo adoraba como el fundador del pueblo egipcio y como quien legó el poder a los faraones.

De Luxor a Aswan

En sus paredes se conserva gran cantidad de información sobre las deidades, los rituales, las jerarquías religiosas y la construcción del templo. Sobre todo sobre la historia del nacimiento de Horus y la batalla contra su tío Seth, el dios del caos, y como pierde su ojo, el famoso ojo de Horus.

4. Kom Ombo – De Luxor a Aswan

A una hora de Edfu, podés ver este particular templo que está en la ruta del recorrido de Luxor a Aswan.

Es un templo doble dedicado a dos dioses: Sobek, el dios cocodrilo, y Horus con cabeza de halcón. Lo más interesante de este templo es justamente su construcción doble, con todo duplicado para cada dios.

Por esta “dualidad”, el templo esta construido en forma especular, un lado para el bien y el otro para el mal. Además se destaca por los relieves que representan los instrumentos medicinales de Imothep.

Cuenta la leyenda que Sobek, el hermano malvado, maquinaba contra Horus. La población al ver a su dios amado abandonar el pueblo también partió hasta dejar el pueblo completamente desierto.

 

De Luxor a Aswan

Al salir del templo,  hay un “nilometro” que servia para medir la altura del río y a su vez atrapar cocodrilos. Estos tienen también su museo dentro del complejo porque, igual que a los faraones, también a los cocodrilos se los momificaba.

La entrada al museo está incluida con la del templo.

5. Abu Simbel – De Luxor a Aswan

La visita al templo de Abu Simbel la hicimos desde Aswan. Para eso salimos de madrugada (a las 2 a.m.!!). Este impresionante complejo templario tuvo que ser “desarmado” y vuelto a armar en otro lugar.

El traslado fue orquestado por la Unesco, ya que, de no hacerlo, el templo habría quedado bajo el agua, por la elevación que produjo la construcción de la represa de Aswan.

 

De Luxor a Aswan

El complejo es particular ya que, aparte del Gran Templo de Ramsés II, está el Templo de Hathor, construido por Ramsés II para su esposa.

 

De Luxor a Aswan

Los templos resultan aún más hermosos por la belleza de su ubicación a orillas de lago Nasser, entre las arenas anaranjadas del desierto.

6. Pueblo Nubio

Después de una siesta, para reponernos del madrugón, hicimos una visita super recomendable: el Pueblo Nubio.

Una faluca nos llevó por las frescas aguas del Nilo. En esta zona el desierto vence a la vegetación y resalta la arena de color amarillo intenso.

El Pueblo Nubio está a media hora de Aswan, al norte y en la ribera occidental del Nilo. En esta zona está también la isla Elefantina, llamada así por las formas de las rocas que la conforman.

7. Templo de Philae – De Luxor a Aswan

Por último, en tu recorrido de Luxor a Aswan, no podés dejar de visitar el Templo de Philae.

Este es otro de los templos que fueron trasladados por la construcción de la represa. Originalmente se encontraba en la isla de Philae, pero luego fue emplazado en la isla de Agilikia.

El Templo de Philae está dedicado a Isis, diosa de la fertilidad y la más venerada de la historia del antiguo Egipto, es uno de los templos mejor conservados.

En realidad se trata de un conjunto de edificios que se levantaron a lo largo del tiempo y están dedicados a distintos usos y divinidades. Se destaca la columnata, que pertenecía al dromos o pasaje de entrada, y llega hasta la puerta de Ptolomeo.

Dentro está el vestíbulo de Nectanebo I, el patio con el mammisi (término para denominar las casas de nacimiento divino) y los templos dedicados a Hathor e Isis.

Otro lugar destacable en la isla, es el Pabellón de Trajano, construido por los romanos y que usaban para adorar a los dioses egipcios cuando conquistaron la zona.

Llegar a esta isla es una experiencia en sí misma.

Con el templo de Philae terminamos el recorrido de Luxor a Aswan. Esto es lo que pudimos ver y contarte. Pero Egipto tiene muchísimas cosas más, que con el tiempo se irán abriendo al turismo.

  • Seguí leyendo sobre Egipto con nuestra primera parte sobre El Cairo.

Esperamos que esta reseña te sea de utilidad para armar tu viaje o decidirte a conocer este enigmático y milenario país. Y, si vas a viajar, no dudes en consultarnos, tanto para el armado del viaje, como para contratar tours y excursiones en Egipto.