Delft en 1 día: qué ver y cómo organizar la visita

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Si viajás a los Países Bajos, Delft es una de esas ciudades que no fallan. Chica, tranquila y rodeada de canales, conserva ese encanto clásico neerlandés que se disfruta caminando sin apuro.
Es una excursión perfecta desde Ámsterdam y se puede combinar fácilmente con La Haya en el mismo día. La mayoría de los atractivos se concentran en el centro histórico, así que alcanza con unas horas para conocer lo esencial. En esta guía te contamos qué ver en Delft en 1 día (o incluso en una tarde), ideal para sumar una parada distinta y relajada a tu viaje.

Cómo llegar a Delft

El centro histórico está muy cerca de la estación, así que la mejor opción para llegar a Delft es el tren.

Otra opción es que hagas una excursión de un día desde Ámsterdam.

 

 

Delft en 1 día

Delft es conocida por ser la ciudad natal de Johannes Vermeer, uno de los grandes pintores del Siglo de Oro neerlandés. Si visitás el Museo Mauritshuis de La Haya, seguro reconozcas su famosa Vista de Delft, donde aparecen algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Más allá de su vínculo con el arte, Delft conserva la imagen clásica de los Países Bajos: canales tranquilos, calles angostas y un centro histórico que se recorre fácilmente a pie.

Durante el siglo XVI fue una de las ciudades más importantes de Holanda y en el siglo XVII vivió su época de mayor esplendor. De ese período viene otra de sus grandes tradiciones: la cerámica azul de Delft, inspirada en la porcelana china y todavía muy presente en la ciudad.

 

Mapa de recorrido para Delft en 1 día

Delft es una ciudad chica y muy fácil de recorrer a pie. En este itinerario te proponemos un paseo simple y lógico, saliendo desde la estación de tren y avanzando por el centro histórico sin ir y venir de un lado al otro.
En pocas horas vas a ver los principales puntos de la ciudad, caminar junto a los canales y tener tiempo para frenar a comer o tomar algo con calma.

1 – Plaza del Mercado de Delft

Desde la estación, en menos de 10 minutos de caminata llegás a la Plaza del Mercado, el corazón de Delft y el mejor punto para empezar el recorrido.

Es una plaza amplia y animada, rodeada de edificios históricos, donde se concentran dos de los lugares más importantes de la ciudad: el Ayuntamiento y la Iglesia Nueva (Nieuwe Kerk).

El Ayuntamiento (Stadhuis) es un edificio del siglo XVII construido alrededor de una antigua torre medieval, que en su momento funcionó como cárcel. Hoy esa torre se puede visitar y es un pequeño museo.

Según el día, la plaza suele llenarse de puestos de comida y artesanías, y es común ver los clásicos zuecos de madera (klompen) entre los souvenirs.

2 – Nieuwe Kerk de Delft

En el otro extremo de la plaza, frente al Ayuntamiento, está la Iglesia Nueva, uno de los edificios más emblemáticos de Delft.

Aunque se llama “nueva”, comenzó a construirse en el siglo XIV. Es una iglesia protestante muy ligada a la Casa de Orange, la familia real neerlandesa.

En su interior se encuentra el mausoleo de Guillermo de Orange, considerado el padre de la nación. Desde entonces, los miembros de la Casa Orange-Nassau son enterrados en la cripta de esta iglesia.

Qué ver en Delft

La torre, de casi 110 metros de altura, es la más alta de Delft. Si subís, vas a tener una muy buena vista panorámica de la ciudad y, en días despejados, de otras ciudades cercanas.

Dato curioso: desde esta torre se realizaron en el siglo XVI experimentos científicos similares a los de Galileo, arrojando objetos para demostrar que caían a la misma velocidad sin importar su peso.

3 – Maria van Hesse Kerk

Justo frente a la Iglesia Nueva vas a ver otra iglesia que llama la atención por su estilo diferente: la Maria van Jessekerk.

Es una iglesia católica neogótica, construida en el siglo XIX, y tiene un valor simbólico especial porque fue la primera iglesia católica levantada en Delft después de la Reforma.

Sus dos torres no son iguales: una está inspirada en la Iglesia Nueva y la otra en la Iglesia Vieja, un detalle que suele pasar desapercibido pero que vale la pena mirar con un poco más de atención.

4 – Oude Langendijk de Delft

Siguiendo el recorrido por el centro histórico, llegás a Oude Langendijk, la calle donde vivió Johannes Vermeer, uno de los pintores más importantes de los Países Bajos.

La casa pertenecía a su suegra, Maria Thins, y se encontraba en el barrio católico de Delft, religión que practicaba la esposa del pintor.

En el segundo piso de esta casa, Vermeer tenía su taller, donde se cree que pintó gran parte de su obra. Hoy la casa no se puede visitar por dentro, pero pasar por el lugar suma contexto y conecta directamente con la historia de la ciudad.

5 – Beestenmarkt de Delft

A pocos minutos caminando llegás a la Beestenmarkt, una de las plazas más agradables para hacer una pausa.

En el pasado funcionó como mercado de ganado, pero hoy es una zona llena de bares y restaurantes. Es ideal para sentarte un rato, tomar algo y probar comida típica neerlandesa.

Algunas buenas opciones:

  • Spijshuis De Dis (Beestenmarkt 36), donde podés probar platos tradicionales como el Brakkemast, una combinación de pescados al horno con queso brie.

  • El clásico haring, arenque crudo con cebolla y pepinillos.

  • Para la merienda, el infaltable appeltaart (torta de manzana), muy recomendable en Café Kobus Kuch (Beestenmarkt 1).

6 – Oostport de Delft

Continuando el paseo y alejándote un poco del centro, llegás a la Oostpoort, la Puerta Este de Delft.

Es la única puerta medieval que se conserva de cuando la ciudad estaba completamente amurallada. Las murallas se construyeron en el siglo XV y contaban con ocho puertas de entrada.

Qué ver en Delft

Acá podés ver tanto la puerta de tierra como la de agua, unidas por un tramo de la antigua muralla. Aunque está un poco más alejada del centro, el entorno es muy pintoresco y vale totalmente la caminata.

7 – Vermeer Centum Delft

Si te interesa la pintura del Siglo de Oro neerlandés, el Vermeer Centrum Delft es una parada más que recomendable.

Funciona en el antiguo gremio de San Lucas, la asociación de artistas de los siglos XVII y XVIII, y propone un recorrido claro y accesible por la vida y la obra de Johannes Vermeer. Acá vas a entender mejor cómo trabajaba la luz, el uso del color y la posible relación de sus pinturas con la cámara oscura.

 

Además, desde el centro podés sumarte a un recorrido temático por Delft siguiendo los pasos de Vermeer, ideal para conectar los lugares de la ciudad con su obra. El ticket se compra directamente en el o Vermeer Centrum Delft.

8 – Oude Delft

El Oude Delft es el canal más antiguo de la ciudad y el eje alrededor del cual empezó a crecer Delft. Caminar por esta zona es meterse de lleno en la parte más tradicional y tranquila de la ciudad, con casas históricas, puentes y vistas muy lindas.

 

En este sector se concentran algunos de los lugares más importantes del recorrido, como la Iglesia Vieja y el Museo Prinsenhof, así que es una zona ideal para recorrer sin apuro.

9 – Oude Kerk

La Oude Kerk está ubicada junto al canal y es uno de los edificios más antiguos de Delft. Su origen se remonta al año 1050, aunque fue ampliada y reformada a lo largo de los siglos.

Lo más llamativo desde el exterior es su torre inclinada, conocida popularmente como “Jan el torcido” o la “Torre de Pisa holandesa”. La inclinación se produjo porque fue construida sobre un terreno poco estable, cerca del canal. Hoy está completamente estabilizada.

En el interior se destacan las vidrieras, que fueron repuestas en el siglo XX tras haberse perdido en un incendio.

👉 Con una misma entrada podés visitar tanto la Iglesia Nueva como la Iglesia Vieja, que se compra online.

10 – Cafe du Centre – Uit de Kunst

En los alrededores de la Iglesia Vieja hay varios cafés para hacer una pausa. Uno de los más recomendables es el Café du Centre.

Es ideal para tomar algo y probar una muy buena tarta de manzana holandesa. Además, tiene una curiosidad: acá funciona la galería de arte más pequeña del mundo, ubicada dentro de una antigua cabina telefónica.

11 – Museo Het Prinsenhof

El Museo Prinsenhof funciona en un antiguo monasterio y es uno de los museos más importantes de Delft.

El recorrido gira en torno a tres grandes temas de la ciudad:

  • Guillermo de Orange y la historia de la familia real
  • La cerámica azul de Delft
  • Los artistas locales

Desde este lugar Guillermo de Orange lideró la lucha por la independencia de los Países Bajos, y acá mismo fue asesinado. Todavía se pueden ver los impactos de bala en una de las paredes, uno de los detalles más impresionantes del museo.

Además, hay colecciones permanentes y exposiciones temporarias. Las entradas se compran en la web del Museo Het Prinsenhof.

12 – Royal Delft

La cerámica azul de Delft está presente en toda la ciudad, pero si querés conocer más sobre su historia y su proceso de elaboración, podés visitar Royal Delft, una de las fábricas más tradicionales.

Desde el siglo XVI, esta cerámica se inspira en la porcelana china y se reconoce por su pintura azul sobre fondo blanco. Es una buena opción si te interesa llevarte algo más auténtico que un souvenir común.

13 – Delft Pottery De Delftse Pauw

Otra de las fábricas de cerámica que podés visitar en Delft es De Delftse Pauw. Al igual que en Royal Delft, podés hacer una visita guiada para conocer el proceso de elaboración de la cerámica azul y recorrer los talleres.

Al final del recorrido también tenés la opción de comprar piezas originales, una buena alternativa si buscás algo auténtico para llevarte de recuerdo.

14 – Molino de viento De Roos 

Si hay algo que identifica a los Países Bajos son los molinos de viento. En Delft, originalmente estaban ubicados junto a la muralla que rodeaba la ciudad.

Hoy en día el único que se conserva es el Molino De Roos, que data del siglo XVII. Es un molino de piedra, de forma octogonal, cuya función principal era moler granos de cereal.

Se puede visitar por dentro y subir para tener una vista panorámica de Delft, un buen cierre para el recorrido.

15 – Het Staatje – La Callejuela de Delft

La callejuela (Het Straatje) es una de las pinturas más famosas de Johannes Vermeer, realizada entre 1657 y 1658 y que hoy se puede ver en el Rijksmuseum de Ámsterdam.

Lo interesante es que el lugar real donde se inspiró Vermeer todavía existe en Delft. En Vlamingstraat 40–42 se encuentran las dos casas y la pequeña callejuela representadas en la pintura.

Si bien las casas actuales son del siglo XIX, todavía se conserva la puerta original que daba acceso a la callejuela, lo que convierte a este punto en un cierre perfecto para el recorrido.

 

Qué ver en Delft

Consejos para visitar Delft en 1 día

  • Cómo llegar: Delft está muy bien conectada por tren. Desde Ámsterdam o Rotterdam el viaje dura entre 45 y 60 minutos. La estación queda a pocos minutos caminando del centro histórico.

  • Mejor momento para visitarla: primavera y verano son ideales para recorrerla caminando y disfrutar los canales. Si podés, evitá los fines de semana al mediodía, cuando llegan excursiones desde otras ciudades.

  • Recorrido a pie: Delft es una ciudad chica y plana. Todo el recorrido se puede hacer caminando sin problema, siguiendo el orden del mapa y sin volver sobre tus pasos.

  • Entradas combinadas: tanto la Iglesia Nueva como la Iglesia Vieja se pueden visitar con un mismo ticket, lo que te ahorra tiempo y dinero.

  • Dónde comer: Beestenmarkt y los alrededores del Oude Delft son buenas zonas para hacer una pausa y probar platos típicos neerlandeses o una buena appeltaart.

Este es nuestro recorrido recomendado para que conozcas los 15 lugares mágicos de Delft y te enamores de la ciudad.

Continuá tu viaje por los Países Bajos:

Tours que podés hacer en Delft

 

 

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