Qué hacer en Milán y alrededores ¡Los 11 lugares clave!

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Si estás haciendo la ruta por Italia y viste nuestro recorrido por Italia en auto, sabes que una de las maneras de empezar tu viaje es conociendo el norte. Te proponemos entonces una visita por la principal ciudad de la Lombardía para que cuando vayas sepas qué hacer en Milán y alrededores.

Dependiendo del tiempo que tengas lo podés hacer en uno o dos días, a pie o utilizando algún medio de transporte. En la comuna di Milano vas a encontrar información útil sobre el transporte.

Además podrías reservar algún otro día para conocer los alrededores.

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Qué hacer en Milán

1- Piazza del Duomo

El primer lugar que te recomendamos para comenzar tu visita por Milán es la Piazza del Duomo.

Este es uno de los imprescindibles que tenés que hacer en Milán, ya que es el lugar más característico y visitado de la ciudad.

Así que podés tomarlo como punto de partida para comenzar tu caminata.

En esta plaza están dos de los lugares más característicos: La Catedral y la Galería Vittorio Emanuele.

Catedral de Milán

La catedral de Milán es un imponente edificio gótico tardío donde resaltan los pináculos o “agujas” y las torres con esculturas.

 

La historia de su construcción es bastante compleja.

Comenzó cuando en 1386 Gian Galeazzo Visconti encargó la construcción de una catedral para la ciudad que gobernaba.

Pero los cambios de arquitectos y proyectos hicieron que finalizara recién en el siglo XIX.

En el interior de la catedral vas a encontrar muchas obras de arte y monumentos que podés visitar.

Y especialmente podés subir a la terraza para poder ver de cerca los pináculos y las esculturas, además de tener una vista majestuosa de la ciudad.

También podés hacer el tour por la catedral que incluye el ascenso a la terraza.

 

 

Galería Vittorio Emanuele – qué hacer en Milán

Otro punto característico de Milán es la Galería Vittorio Emanuele II.

Es una galería comercial donde vas a encontrar muchas tiendas de lujo, como Prada, Louis Vuitton y Gucci, además de cafés y restaurantes.

Qué hacer en Milán

Pero además de los locales comerciales, solo la arquitectura de esta galería vale la pena una visita.

Fue construida durante el siglo XIX y combina grutescos en relieve, cariátides y pinturas en los lunetos, con las bóvedas y cúpula de cristal.

La Galería Vittorio Emanuele mantiene también una tradición milanesa para los turistas. En el piso de mosaico está la representación de un toro (emblema de Turin, que era la ciudad rival de Milán).

Según la leyenda, tenés que girar con el talón por los “atributos” del toro, tres veces, sin detenerte y con los ojos cerrados. Esto además de garantizarte tu regreso a Milán, te va a dar buena suerte.

 

2- Iglesia Santa Maria presso San Satiro

Retomando hacia el Duomo, vas a cruzár la plaza hasta la via Spadarini. Ahí vas a ver la Iglesia Santa Maria presso San Satiro.

Esta es una iglesia comenzada en el siglo XV por los Sforza de Milán.

Si bien no es una de las iglesias imprescindibles, tiene una particularidad interesante para ver.

Galería Vittorio Emanuele

Durante el Renacimiento italiano comenzaron a ponerse de moda las iglesias con planta centralizada.

Esta iglesia tiene forma de cruz, pero le falta la extensión en la cabecera, que por falta de espacio no se pudo construir.

Para solucionar esto, el arquitecto Bramante amplió este espacio con la ayuda de la perspectiva. De esta manera la pintura en trompe d´oeil (o trampantojo ilusionista) sustituyó el espacio faltante y la iglesia se ve como si fuese centralizada.

3- Pinacoteca Ambrosiana – qué hacer en Milán

Muy cerca de esta iglesia están la Pinacoteca y la Biblioteca Ambrosiana, fundadas en el siglo XVII por el Cardenal Borromeo.

Vas a poder ver obras de varios artistas, como Botticelli, Leonardo da Vinci y Tiziano.

Acá está por ejemplo, “La canasta de frutas” de Caravaggio.

La biblioteca conserva miles de volúmenes y manuscritos, entre ellos el Codex Atlanticus de Leonardo da Vinci.

Podés consultar horarios y precios en la web de la Pinacoteca Ambrosiana.

4- Teatro alla Scala – qué hacer en Milán

Uno de los imperdibles que tenés que hacer en Milán es el Teatro alla Scala.

Este teatro de ópera es uno de los más importantes del mundo, junto con la Ópera de Viena y el Teatro Colón de Buenos Aires.

Al lado del teatro podés ver la Piazza della Scala donde está el monumento a Leonardo da Vinci. En la misma plaza está el Ayuntamiento y la Comuna de Milán.

Esta plaza se comunica con la Piazza del Duomo a través de la Galería Vittorio Emanuele.

5- Cuadrilátero de la Moda

Si te gusta la moda, no podés dejar de hacer un recorrido por estas calles donde se concentran las principales marcas de lujo.

El Cuadrilátero de la Moda está limitado por la Via Montenapoleone, la Via Alessandro Mazoni, la Via della Spiga y el Corso Venezia.

Entre estas calles vas a encontrar infinidad de locales, como Chanel, Dior, Loewe, Salvatore Ferragamo, etc.

Especialmente la Via Montenapoleone se considera el equivalente milanés de la Quinta Avenida neoyorquina o la Champ Elysees parisina.

Otra de las calles lindas para pasear y ver moda es el Corso Como.

Es una calle peatonal donde la moda confluye con la gastronomía y la vida nocturna. Vas a encontrar muchos restaurantes, bares y locales de ropa de marcas más accesibles que las del cuadrilátero de la moda.

Está cerca de la Estación de tren de Milano Puerta Garibaldi. Desde ahí son unos 10 minutos de caminata hasta el Barrio Brera.

6- Pinacoteca di Brera – qué hacer en Milán

La pinacoteca es una de las visitas imprescindibles que tenés qué hacer en Milán si te gusta el arte.

En el mismo edificio está la Academia de Bellas Artes, fundada en el siglo XVIII, donde todavía se enseñan distintas disciplinas artísticas.

La pinacoteca es uno de los museos más importantes de Italia y del mundo.

Acá podés ver la segunda versión de “La cena de Emaús” de Caravaggio realizada en 1606 (la primera, de 1602, está en la National Gallery de Londres).

También podés ver el “Cristo muerto” de Mantegna, realizado con una impresionante perspectiva que coloca en primer plano los pies de Cristo.

Y ya del siglo XIX está el famoso “Beso” de Francesco Hayez, un ejemplo del romanticismo italiano.

Qué hacer en Milán

7- Castello Sforzesco – qué hacer en Milán

En el casco antiguo de Milán vas a encontrar al Castillo que los Sforza reconstruyeron durante el Siglo XV. Anteriormente había pertenecido a los Visconti y su construcción original comenzó en 1358.

Qué hacer en Milán

La torre central fue diseñada por Filarete y durante el gobierno de Ludovico Sforza también trabajó Leonardo da Vinci.

Hoy el castillo conserva una colección de arte donde resalta una de las “Piedades” realizadas por Miguel Ángel, la “Piedad Rondanini”. 

Esta obra es considerada la última que realizó el escultor.

Para hacerla, Miguel Ángel modificó una escultura anterior y siguió trabajando en ella hasta unos días antes de morir, a los 89 años.

Las otras “Piedades” de Miguel Ángel están, una en el Vaticano y la otra en la Opera del Duomo de Florencia.

En comparación con las anteriores, la Piedad Rondanini resalta la intensa espiritualidad que Miguel Ángel dio a sus obras hacia el final de su carrera artística.

Parque Sempione

Junto al Castello Sforzesco está el Parque Sempione. Es el más grande y otro de los imperdibles que tenés que ver en Milán.

Qué hacer en Milán

Este jardín de estilo inglés, fue diseñado a fines del siglo XIX.

A los largo de sus casi 50 hectáreas vas a encontrar varias instalaciones. Un acuario con varias especies de peces, un anfiteatro y el Arco della Pace. El arco lo comenzó a construir Napoleón, pero luego fue retomado como símbolo de la paz.

Si vas a hacer el recorrido en 2 días, podrías terminar el primer día en este parque y dejar el resto para hacer con más tranquilidad el segundo día.

Y ya que estás en esta zona, podés aprovechar para probar los riquísimos Cannoli Siciliani. 

En el corso Magenta, a menos de 10 minutos de caminata desde el Castello Sforzesco, vas a encontrar uno de los locales de Ammu Cannoli Espressi Siciliani.

Los cannoli son unos dulces típicos de la pastelería siciliana.

Es una masa en forma de tubo que envuelve distintos rellenos hechos a base de ricota. Usualmente se comen para carnaval, pero obviamente los venden todo el año.

Este es uno de los postres preferidos del Comisario Montalbano.

Imperdible el Cannolo Brontese, de ricota al pistacho con topping de nutella al pistacho.

 

8- Iglesia Santa Maria delle Grazie

Cerca del Parque Sempione está la Iglesia Santa Maria delle Grazie, otro de los imperdibles que tenés que ver en Milán.

Es especialmente conocida por conservar una de las obras más famosas de Leonardo da Vinci: “La última cena”.

Esta iglesia y el convento dominico fueron construidos por el duque Francesco Sforza en el siglo XV.

Posteriormente se modificaron algunas partes como el claustro, que también es interesante para visitar.

Durante estos años fue convocado Leonardo para pintar el refectorio del convento.

Cenacolo vinciano – qué hacer en Milán

El refectorio (o comedor) del convento se conoce como Cenacolo, lugar donde cenaban los monjes.

Leonardo realizó esta obra a cuatro metros de altura.

Simula ser una sala donde Cristo cena con sus apóstoles y al mismo tiempo acompañaban la comida de los monjes.

La pintura está bastante deteriorada debido a que Leonardo no la realizó con el habitual buon fresco, sino que experimentó con una técnica seca.

La estancia sufrió además los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Si querés visitarla te recomiendo que mires con tiempo en la web del cenacolo vinciano.

La reserva es obligatoria y las entradas salen a la venta unos meses antes. Por ejemplo en diciembre salen a la venta las entradas para febrero y marzo.

Tené en cuenta que las entradas compradas no pueden cambiar de nombre.

Después de comprarlas por web las tenés que retirar por la boletería presentando una identificación. Tenés que retirarlas por lo menos 20 minutos antes del horario de la visita.

La visita la podés hacer por tu cuenta o un tour guiado (en inglés o italiano).

 

9- Iglesia de San Ambrosio

Otra de las visitas que podés hacer en Milán es la iglesia Paleocristiana de San Ambrosio, una de las más antiguas.

San Ambrosio -obispo de Milán- mandó a construirla durante el siglo IV como Martyrium para los cristianos perseguidos por los romanos.

También está la tumba de San Ambrosio que le da nombre a la iglesia.

Fue reconstruida durante el siglo X, cuando además se añadió el altar de oro y piedras preciosas, realizado por orfebres carolingios.

Durante la Edad Media también sufrió algunas modificaciones que le dieron un carácter románico.

10- Iglesia de San Lorenzo Maggiore

Anterior a la iglesia de San Ambrosio es la de San Lorenzo, también del siglo IV.

Muchos de los materiales con los que fue construida provenían de restos de edificios romanos.

El edificio de planta centralizada fue uno de los más grandes de la época y combina los materiales de la antigüedad romana con una estructura bizantina.

En el interior se destacan los mármoles y mosaicos y especialmente la capilla de San Aquilino. 

Columna de San Lorenzo

Delante de la iglesia de San Lorenzo se levantan 16 columnas corintias, restos de un templo romano del siglo II.

Son las únicas ruinas romanas que subsisten en Milán.

Además de un sitio histórico, esta zona es un importante punto de reunión. El lugar está lleno de locales de venta de aperitivos y comida y también se organizan conciertos y otros eventos.

11- Barrio Navigli – qué hacer en Milán

El Navigli es el barrio de los canales que tenés que ver en Milán.

Cerca de la Porta Ticinese surgió este proyecto de canalización. La idea fue conectar a la ciudad de Milán con el mar para facilitar el transporte de mercaderías y pasajeros.

Photo by Cristina Gottardi on Unsplash

Los canales artificiales se construyeron en el siglo XII. Sin embargo, las mejoras provinieron del trabajo de Leonardo da Vinci que aumentó su navegabilidad.

En el museo Navigli están los bocetos realizados por Leonardo.

La actividad en estos canales fue importante hasta el siglo XIX. Después fueron reemplazados por el transporte terrestre y fundamentalmente por el tren.

En la actualidad la zona es un barrio pintoresco con barcos-restaurantes, bares, pubs y karaokes.

Algunos paseos por los alrededores de Milán

Estadio de San Siro o Giuseppe Meazza – qué hacer en Milán

Una de las visitas que podés hacer desde Milán es ir a San Siro, al estadio de los dos equipos milaneses: Inter y Milan.

Para llegar podés salir desde la Estación Milano Porta Garibaldi y tomar el Metro 5 hasta la estación San Siro Stadio.

Son unos 20 minutos de viaje.

Lago di Como

El Lago di Como es un paseo imperdible para ir desde Milán.

El recorrido lo podés hacer en el día y una de las alternativas es ir en tren.

Tenés que ir a la estación de Milano Nord Cadorna (cerca del Castello Sforzesco) y bajarte en Como Lago.

Desde ahí podés recorrer el casco histórico y tomar un barco que recorre el lago hasta Bellagio o Varenna e ir bajándote en los distintos pueblos.

 

Lago Maggiore – Arona

El trayecto hasta Arona es un poco más largo, pero también podrías aprovechar un día para conocer esta ciudad piamontesa a orillas del Lago Maggiore.

Podés tomar el tren en la Estación de Milano Porta Garibaldi y bajarte en Arona.

Lago di Garda

Desde la Estación de Milano Centrale, en aproximadamente una hora, podés ir en tren hasta el Lago di Garda. Tenés que bajarte en la estación Desenzano del Garda.

Bergamo

Otra de las excursiones que podés hacer desde Milán es la visita a la ciudad de Bergamo. Está a sólo una hora de tren desde la Estación de Milano Centrale.

La visita a la ciudad antigua la podés hacer en una mañana.

Podrías combinarla también con el Lago di Como, si sólo vas a ver la ciudad.

Lugano, Suiza

También desde Milán podés recorrer la ciudad suiza de Lugano. Desde la Estación de Milano Centrale llegás en poco más de una hora.

Todos los recorridos los podés consultar y comprar en la web de Trenitalia.

Bernina Express – qué hacer en Milán

Por último, si querés hacer un recorrido diferente tenés el Bernina Express.

Por el tiempo que lleva no es muy conveniente hacerlo en el día. Salvo que hagas un tour directo desde Milán.

 

Pero para hacerlo por tu cuenta podés combinarlo con un día en Tirano. De paso conoces esta ciudad italiana limítrofe con Suiza.

Desde ahí tomas el Bernina Express desde Tirano a St. Moritz.

En tren, desde Milano Centrale son dos horas y media de viaje hasta Tirano. Con el Bernina Express desde Tirano a St. Moritz son otras dos horas.

Todo el recorrido por el territorio suizo es espectacular. El trayecto del tren cubre unos 61 kilómetros pasando por paisajes alpinos de lagos, montañas y bosques.

Podés consultarlo en la web del Bernina Express.

  • Para seguir el recorrido por Italia, continuá mirando esta ruta imperdible.