EL VALLE DE LA LUNA Y TALAMPAYA. Todo un Road Trip

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Si te gusta la aventura y manejar es parte del placer de viajar, tenes que visitar el Valle de la Luna y Talampaya. Dos parques, que forman parte de las “siete maravillas de Argentina”.

El Valle de la Luna y Talampaya

Nosotros volamos a Mendoza, alquilamos un auto, y desde la ciudad de Mendoza, bajamos a Lujan de Cuyo, la bella Tupungato. Por la RP86 subimos hasta Potrerillos, Uspallata.

Entramos a San Juan por la increíble Pampa del Leoncito, Barreal, y de ahí subimos por las RP406/412 a Tamberias, Calingasta, Rodeo, por la RN150 fuimos a Jachal. Por la RP49 a Villa Mercedes y Huaco.

Estos lugares merecen otra nota!

Retomamos la RN150, atravesamos paisajes “marcianolunares”, por rutas en excelente estado, para llegar a la entrada del primero de los parques:

Ischigualasto – El Valle de la Luna

RECOMENDACIÓN: tené en cuenta, que éste parque como Talampaya, está en el medio de la nada, por lo tanto no hay señal para tener un postnet. Por ende, los pagos son en efectivo.

Acordate de llevar suficiente efectivo, ya que los cajeros más cercanos están en Villa Unión (La Rioja) a unos 100 km de la entrada, o en San Agustín del Valle Fértil (San Juan) a 80 km.

Podés consultar la web del parque para ver precios y horarios.

El parque se visita en caravanas de 10 autos, aproximadamente, que siguen a la camioneta guía.

Tiene 5 estaciones o paradas, en un recorrido de aproximadamente 3 horas a través de un trazado de 40 km.

En Ischigualasto está representado el primer período de la Era Mesozoica, denominado Triásico.

El Triásico, que es un período que sucedió hace más de 200 millones de años, se encuentra en cualquier parte del mundo, sepultado por sedimentos que se depositaron en todo este tiempo, a gran profundidad.

En cambio, en Ischigualasto, este período quedó al descubierto.

Es así que se ha determinado que Ischigualasto es el único lugar en el mundo donde se encuentra una secuencia completa de sedimentos continentales del Período Triásico.

Esta es la razón por la cual la UNESCO declaró a Ischigualasto“Patrimonio Natural de la Humanidad” en noviembre del año 2000.

Valle Pintado – El valle de la Luna y Talampaya

La primera parada es “Valle Pintado”: Por su semejanza con un paisaje lunar, recibió en un momento el nombre de Valle de la Luna, término que se hizo extensivo a toda el área. Es aquí donde se han hallado la gran mayoría de restos y fósiles que se conocen en la zona.

Una suerte de Disney World para los paleontólogos, ya que el viento hizo el trabajo de dejar casi al descubierto, la mayoría de los fósiles.

Cancha de Bochas

Se sigue hacia Cancha de Bochas. 

Acá se concentran decenas de rocas que adquirieron la forma esférica perfecta -sin la intervención de la mano del hombre- por un proceso prolongado de sedimentación.

cancha de bochas

El parque fue declarado Provincial en el año 1971 y fue a partir de ésa fecha que se comenzó a proteger su patrimonio.

Cuentan que con anterioridad, este lugar estuvo sin ningún cuidado, por lo que se estima fueron robadas gran cantidad de piezas, incluidas “las bochas”, de las que hoy quedan solo una mínima porción y además, las más pequeñas.

La Esfinge

En camino a esta estación vas a ver también La Esfinge, otra geoforma conocida así por su similitud con la esfinge de Egipto.

la esfigie

El recorrido sorprende por la multiplicidad de “geoformas”, talladas por la erosión del viento.

Museo Dr. William Sill

El Museo del sitio, Dr. William Sill,  fue erigido en torno a un fósil,  el Eoraptor, un dinosaurio encontrado por el Dr. Ricardo Martínez del Museo de Ciencias Naturales, en el año 1991.

museo William Sill

El Submarino – El Valle de la Luna y Talampaya

El Submarino se encuentra en la parte más alta del parque.

Es una de las imágenes icónicas del parque que muestra el efecto de la erosión, tan particular en su forma.

Tenia, hasta no hace mucho tiempo, una “pareja”. Pero la acción del viento se encarga de modificar la fisonomía rocosa todo el tiempo, así que, tal vez mañana, esta geoforma ya no esté más.

hasta hace poco esta geoforma tenia su gemela…

El Hongo 

El Hongo es la imagen más difundida, no sólo del parque Ischigualasto, sino también de la provincia, llegando a convertirse en el icono representativo del turismo en San Juan.

Aquí también se ven muy claramente los efectos de la erosión diferencial que desgastó más la roca blanda, en la base de la geoforma, que la roca dura, que permanece “haciendo equilibrio” en la parte superior.

el hongo

Desde acá se obtiene una excepcional vista panorámica de las Barrancas Coloradas y del Cerro Morado.

Centro de interpretación y museo

El recorrido finaliza en la zona de estacionamiento.

Ahí está el  museo que tiene como objetivo mostrar los aspectos paleontológicos de Ischigualasto.

Vas a poder ver algunos restos fósiles que se encontraron en la zona y que están magníficamente expuestos.

Acá se puede apreciar el valor paleontológico de Ischigualasto, que es, en definitiva, lo que motivó a la Unesco a declarar este parque como Patrimonio de la Humanidad.

Se recomienda ir cerca de las 14.00 hs en invierno.

Y a las 8.00 o a las 17.00 hs. en verano.

En esos horarios se disfruta de la mejor luz natural para las fotos y además las temperaturas son más agradables.

Ya sea que vayas en invierno o en verano, llevá siempre provisiones de agua, sombrero, anteojos de sol y protector solar.

El Valle de la Luna y Talampaya
el camino y La Rioja nos regaló un atardecer fantastico
Podés terminar tu recorrido cenando una parrillada.
Te recomiendo la Parrillada Comedor Ruta 40, en Villa Unión yendo por la ruta 76.

 

El Valle de la Luna y Talampaya

Talampaya

A la mañana siguiente, salimos de Villa Unión, y fuimos al Parque Nacional Talampaya, que tiene una superficie de 215.000 Ha.

En el kilómetro 144 de la R76 está el acceso al Cañón de Talampaya, llegando al centro turístico, desde donde parten las excursiones.

El parque te ofrece tres excursiones: El Cañón, Cajones de Shimpa y Los Cajones.

Nosotros hicimos la del Cañon, en un camión 4×4 que recorre el cauce del Rio Talampaya.

Este recorrido tiene 4 paradas:

Los petroglifos

Los petroglifos fueron realizados por los antiguos habitantes de La Rioja. Y acá están algunas de las muestras más representativas de los petroglifos riojanos.

En la zona del Parque Nacional Talampaya se han comprobado ocupaciones humanas temporarias en un período que va del año 120 al 1180 de nuestra era.

petroglifos

Se trata de figuras que, se estima, fueron hechas por indígenas agroalfareros de la cultura aguada. Están sobre una pátina oscura generada por el bióxido de manganeso.

El Botánico

En la parada del Botánico te sirven un vino blanco helado junto a unos snacks, después de haber comprobado el eco del cañón en un grito de todo el grupo!

El “Jardín Botánico”

El Valle de la Luna y Talampaya

La Catedral – El Valle de la Luna y Talampaya

Dadas las condiciones poco habitables del lugar, se cree que puede haber sido un centro ritual donde los morteros se usaban para quemar inciensos alucinógenos.

 

El Valle de la Luna y Talampaya
La Catedral

 

También pudo haber sido usado para fermentar la vaina del algarrobo. Con esto hacían la chicha muy fuerte que tomaban los chamanes en las ceremonias de las cosechas.

El Monje

El recorrido termina en un sector de formas que el viento supo tallar con mano maestra. Acá se destaca “El Monje”.

El Valle de la Luna y Talampaya

Acá termina este Road Trip por El Valle de la Luna y Talampaya.

Una aventura imperdible!!